sábado, 24 de octubre de 2015

85) UN "DOBLE" CON DISTINTA HISTORIA

  Hace muchos años, recién arreglada mi cabellera, por Santi, mi peluquero de cabecera, desde hace más de 25 años, decidí ir a la piscina, a tomar un baño, por ser Julio, el mes en el que aconteció la anécdota de un parecido. Al zambulirme en el agua, y emerger cual delfín, un niño se empeñó que quien estaba a su lado en la piscina era Luis Enrique, jugador por aquel entonces del Real Madrid, y hoy entrenador del F.C Barcelona. Era tal su empecinamiento, que salió corriendo del agua para llamar la atención de su madre; quien ante la pataleta emocionada y emocionada del pequeño, se dirigió a mi con esta pregunta:
  -<<¿ Perdone, es usted Luis Enrique...?>>

  Me vi obligado a cortar de cuajo al ilusión de aquel niño, porque al decir a su madre, que ojalá fuese el jugador, pero que lo sentía sacar del equivoco a su hijo.
 Pues hoy, quien escribe, al arribar con su camión a la Cooperativa Agrícola Castellana de La Seca(Valladolid), apearme de camión, y dirigir mis pasos a la oficina de recepción de transportistas, pensé que ante la ventanilla de Elisa, la secretaria, me precedía Alex de la Iglesia; quien a bordo de un Mercedes Blanco, había llegado hasta allí de visita. Eso sí, sin navegador, pues el buen hombre preguntó a varios viandantes para llegar a su destino.

Fachada principal Cooperativa
Agrícola Castellana. La Seca(Valladolid)

La impresión de verme al lado de semejante "dios" de la creación cinematográfica, me impresionó; quedando la anécdota para el recuerdo.
 Pero claro, los parecidos que nos da el Señor en forma de pensamiento dudoso, no permaneció por mucho tiempo alertagado, porque  tras disfrutar de un suculento almuerzo junto a Antonio, camionero de Argamasilla de Alba(Ciudad Real) al aproximarnos a la barra del Restaurante "Toño" de esta localidad, cuna del verdejo, un vino blanco de la Denominación de Origen Rueda; Antonio me dijo:

 -¿ Oye, Juan Carlos, es ese hombre,  no se te parece a Alex de la Iglesia...?

¿ Será Alex de la Iglesia, es hombre?
Pregunta sugerida por quien lo vio.
 El caballero en cuestión, estaba en la barra del bar, disfrutando de un plato perfectamente presentado con viandas del puerco y de la oveja; por ser jamón y queso, que por su apariencia, debían estar de rechupete y medio.
  Ante la pregunta de mi ccompañero, le respondí:
 -¡Antonio, calla, calla, que estoy con esa duda desde que me encontré con el en la Bodega...!
Ezio. Enólogo e inventor maquinaria
industrial de alimentación.

Alex de la Iglesia, vasco. Afamado director de cine.
 Bien sabrá el lector, que el español cuando esta en la tienta, si se ve respaldado por el colega, se arrima, se arrima; hasta que la vaquilla o el novillo le da la voltereta...
 Pues bien, quien escribe, se arrimó a quien creía un director afamado de cine, secundando por Antonio, para preguntar al susodicho, si él era Alex de la Iglesia...

En esta foto, se puede comprobar
el parecido tan razonable, que llevó
al equivoco a varias personas.
 Su acento, al responder, no daba lugar a dudas, a menos que el director vasco, fuese un reputado actor, el protagonista de este relato, respondió con un marcado acento italiano; debo reconocer que su castellano era mejor que el de Torrebruno, afamado presentador italiano en mis tiempos de mico; quien se hizo con el cariño de grandes y pequeños en distintos programas, sobre todo, dirigidas al público infantil.
 No era Alex de la Iglesia, pues su nombre es Ezio.
 Para decir verdad, Ezio, resultó un italiano agradable de trato cercano, a pesar, de que quien escribe, le preguntase:
  - Perdona, Ezio, ¿ tú no te sientes un poco cabrón por joder el puesto de trabajo de distintas personas...?

 Esta pregunta en cualquier sala de prensa, hubiese supuesto la expulsión inmediata del periodista; o bien, la respuesta altanera y grosera del entrevistado....
 Pero Ezio, una vez, pasada con estilo italiano la servilleta por la comisura de sus labios, tras degustar un trozo de queso;con un gesto de saber estar, y parecer, me respondió, sonriendo:

  - <<Yo, Juan Carlos, no me siento un cabrón, porque invento máquinas que ayudan a extraer el sabor y color de ciertos alimentos o frutos, de una forma natural. Pues, considero que el buen inventor es quien con su trabajo de diseño, ayuda al empresario y al obrero a sacar el mayor rendimiento a su trabajo, sin perjudicar lo.>>
Ezio, diseña máquinas que producen
de manera natural el color deseado
para el vino. En la imagen, el resultado
de un proceso, sin el empleo de sulfitos.
Usados par obtener el color del vino tinto.
Sus máquinas, lo elaboran de forma natural.

 Quien escribe, es una persona reacia a ciertos inventos;  sobre todo de ciertas máquinas o silos de almacenaje, que han llevado a las puertas del INEM, y algunos la enfermería a personas sencillas, y humildes que le cargaban y descargaban su camión. Y todo, porque una máquina engulle palets y palets, los coloca en su lugar correspondiente; y ante la petición del expedidor, lo vuelve a extraer, depositándolo a las puertas del muelle de carga, obligando al camionero a cargarlo,
mientras los empleados despedidos se lamenta de su mala suerte, sentados en un banco de la acera, frente al almacén, fábrica o empresa para la que trabajó desde que eran unos jóvenes ilusionados con llegar a una jubilación en su puesto de trabajo. Sin embargo, por ciertos adelantos e inventos, se encuentran sumidos en una depresión ante la falta de recursos económicos; por ser invertidos los dineros, por sus ex-empresas en maquinaria, por cierto nada barata. Consecuencias del progreso...

¡ Han cambiado tanto las bodegas,
y sus formas de vender el vino..!
Pero siempre hay algún lugar donde
reencontrarse con el pasado.
En la foto, venta de vinos en Peñafiel
(Valladolid).

 ¡Y no es extraño, que ciertas máquinas supongan la inversión de tantos dineros..! Si el trabajo que supone a los inventores de los "empleados metálicos y automáticos" tiene su enjundia.
 Por lo que nos narró Ezio, sus máquinas están diseñadas para favorecer y facilitar el color y sabor de los caldos de las bodegas de todo el mundo.
  Este hombre presumía, de realizar más kilómetros que nosotros, siendo camioneros. No le creí, pero al escuchar a Ezio, quien toma más de 120 vuelos internacionales al año, a quien escribe, no le queda  más remedio, que agachar las orejas, y aceptarlo; pues aunque sentado en su asiento de clase turista, los kilómetros aéreos también hay que soportarlos. Y más sabiendo, que la cabeza de este hombre no deja de hormigonar el forjado de ideas brillantes para dar color a nuestros vinos del futuro.

Botellas de vino blanco de la Bodega
Cooperativa Agrícola Castellana de La Seca
(Valladolid)

Este italiano, con pose y discurso de intelectual, también es enólogo... Vamos que como aquel que dice: "que ir pa na, pa que ir..."
 Por lo que Enzio, es un McGiver del vino... Pues lo mismo diseña una máquina, que te barrunta la textura,y diversas características del zumo de la uva tras su estancia en la barrica, sea de roble o nogal.... Ahí me quedo, que de vinos, lo que mejor entiendo, es el tinto mezclado con nuestra Casera de toda la vida.
 Y si a ser inventor, enólogo, le añade a su currículum, que cada vez que vuelve a Italia, comparte techo y lecho con una esposa que se dedica a realizar conservas de frutas diversas; las cuales son recolectadas de sus propios árboles frutales; su existencia se me presupone que  su cabeza no deje de estar maquinando algún  invento nuevo.

Quizás, la vista de Ezio, precise de sus
gafas, porque nunca deja de cavilar,
y diseñar nuevas ideas que aporten
calidad natural a nuestras bebidas
y alimentos. Aprovechando hasta
sus desplazamientos diversos por todo
el mundo.

Pues en su viajes aéreos, como los que realiza a bordo de coches de alquiler, las ideas van ebullendo en su mente, tras las distintas visitas a las bodegas y fábricas de distintos productos alimenticios; sean en conserva, como licuados...Para una vez, observar las carencias y necesidades, comenzar a maquinar planos, y medidas de artilugios diseñados por su inquieta inteligencia, pero llevados a cabo por diseñadores diplomados, cuyo resultado final, es una patente más,para añadir a la larga lista, de las que supongo, debe firmar este gran hombre.
 Según iba comentando sus andanzas  inventos a pie de barra, este hidalgo italiano, dejaba impresionados a Toño, el camarero del lugar; quien, en un principio, también creyó estar ante el Director vasco; Antonio, el Serranito, y a este charro.  Quienes, al igual que  Sancho Panza escuchaba a su Quijote en la posada en los tiempos de Cervantes; asistían e embelesados a la narración de las aventuras de este italiano muy cuerdo; las cuales, nos anodadaron, y mucho; por sabernos ante una persona muy inteligente y capaz, cuyo acento le descubrió, para desilusión de ciertos cinéfilos...

Estimado lector, quizás al leer este perfil te haya descubierto parte de las andanzas de un hombre, que sin ser el Director de Cine, bien que se le parece en el afán de progresar en la creacion.
  Quien sabe, si con el paso del tiempo, su vida se vea reflejada en las enciclopedias, sea la wiki o la escrita en volúmenes, así como en alguna película; pero lo que a mí me ha supuesto el conocer a Ezio,  ha supuesto comenzar a valorar y observar a los inventores desde otra perspectiva; porque no todas estas "cabezas pensantes" perjudican a los obreros, si no que bien ayudan y aportan vida a nuestros vinos y conservas alimenticias, sin añadidos artificiales, porque son muy naturales.... Como lo fue, y es Ezio...¡Enólogo e inventor..!

 ¡Mil gracias italiano, a tí te dedico este relato....!

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