sábado, 24 de octubre de 2015

83) ANTONIO SERRANO, "EL SERRANITO" ~

 A sus cincuenta y tantos años, este hombre, corto de estatura, risueño, y muy bromista; sin olvidar, que a la hora de hablar de su trabajo, la seriedad le embriaga por completo, la vida le ha dado una segunda oportunidad.

Antonio, frente a su nuevo camión Scania.
 Imagine el lector, que se encuentra maniobrando, para aproximar el camión al muelle de descarga, y que de repente, se sienta indispuesto.
 Hasta aquí, todo normal, pues las indisposiciones, pueden ser múltiples y diversas; pero cuando usted tiene antecedentes coronarios, la situación le puede sobrepasar, sea por estar lejos de su hogar, y en segundo lugar, por darse cuenta que la vida se le escapa de las manos...en minutos.
 Ante esta situación, este hombre, natural de Argamasilla de Alba (Ciudad Real) avisó al personal del almacén murciandé donde se encontraba descargando...
 -<<¡ Por favor, ayúndeme, no puedo seguir moviendo el camión, me ahogo...!>>
 Enseguida, el personal, llamó a las asistencias médicas... Quedando ingresado en el hospital...

La vida de este camionero, discurre en su cabina.
Contratando sus propios viajes, pues es autónomo.
 Una vez, que fue dado de alta, su vida ya no fue la misma. Según narraba, al apearse de su cabina, para llegar al final del remolque, tenía que parar varias veces, para tomar aire, que aligerara sus pesados pasos.
 Hasta que en una visita a su médico de cabecera, Mari Carmen, le incluyó en la lista de espera para ser intervenido, pues su ventrículo izquierdo, se encontraba obstruido. Esta opción, era la única, para intentar aportar una calidad de vida digna para este camionero tan dicharachero, pues el tratamiento médico que seguía desde hace tiempo, ya no era efectivo. Sus ahogos y dolores resultaban ser insoportables.

La "cogida" del Toro de la vida, siempre
deja cicatrices físicas. Pero la sonrisa de
perenne de Antonio, es el mejor elixir
para volver a salir al ruedo, a seguir con
la brega del día a día
 Al poco tiempo, fue llamado para ser intervenido en el Hospital de Toledo. Los prolegómenos de la operación, no fueron sencillos, pues Antonio, tuvo que firmar el consentimiento que permitía, que el cirujano y su equipo de profesionales médicos, extrajeran su corazón, y lo intervinieran fuera del lugar, para el que fue diseñado. Es decir, que durante tres horas, el corazón de El Serranito, dejó de latir. Tiempo en el que los médicos, urgaron en su entraña principal, para arreglar la avería física, que no mecánica que padecía este camionero.

Después de su árdua batalla contra el
destino, este camionero, firma con su
alegría, cada día de su vida.
 Después de aquella operación, "El SERRANITO"  disfruta de una nueva vida, conduciendo un nuevo Scania, cuyo símbolo de la marca, es un águila...
 Antonio, cual águila rapaz, desde su altozano cabinero, vio en este camionero, a un buen guía para llegar al Restaurante de La Seca, donde disfrutamos de una suculenta comida.


 En aquella mesa, tras haber estado parte de la mañana, bromeando con ciertas esculturas conmemorativas del cultivo de la vid, pude seguir disfrutando de la alegría de este hombre; así como de sus bromas. Junto a él, aprendí aquella mañana, que Dios puede apretar, hasta ahogar... Como le sucedió a este pequeño gran hombre, pero si tienes la suerte de encontrar a una "Mari Carmen" en  tu vida; esta  puede ser disfrutada con una mirada alegre; a pesar, que la ausencia de ciertos familiares que por ley natural, debieron partir, te puedan ensombrecer algunos momentos actuales.

El Serranito, no perdió su sonrisa y buen
humor en ningún momento.
Fue un honor y un placer conocerlo.
  Antonio, mencionó a sus padres, ya fallecidos; pero no se olvidó de nombrar en aquella conversación, a su escudera de brega, su mujer, a la que adora, por ser su "Sancho Panza" incombustible. No debo dejar de mencionar en este breve perfil de la vida de una hombre maravilloso, a su hijo; quien quedándose sin su trabajo en una central eléctrica, no ha dudado en seguir los pasos de su padre. En la actualidad, disfruta de la vida laboral conduciendo un camión, que junto con el de su padre, forman una empresa familiar, cuya cuna está muy cerca de donde, según dicen, Cervantes empezó a escribir "El Quijote". Quizá por ello, este camionero tan luchador, presuma, que todos los pueblos en los que discurrió la Obra Cervantina, se les denomine: en algún lugar; excepto a su pueblo, por Argamasilla de Alba, que según Antonio Serrano, se le conoce: por el lugar...

Escultura en La Seca
( Valladolid)
 La espera por nuestras respectivas cargas, propició que conociese a este camionero; cuya historia de vida, no cope  portada de ningún medio de comunicación.
 El bien conocía, de mi afición por la escritura, y mi deseo de dejar en la virtualidad que gobierna nuestra existencia, historias y vidas de personas sencillas, quienes por su ejemplaridad, pueden ayudar a personas de distintos países, y nacionalidades varias, que tengan en común, el idioma con el que el Manco de Lepanto, escribió su obra, porque en esta vida, no siempre, se debe aprender de los hidalgos, y sí, de los escuderos...que encontremos en nuestro caminar vital....Y sobre todo en situaciones difíciles de superar, como fue la enfermedad superada por nuestro protagonista.

Nota: Gracias a Antonio Serrano Martínez, el Serranito, por tu historia de vida, que tiene muchas batallas, y de momento, todas vencidas...
¡ Mucho ánimo, compañero...! Nos vemos en la carretera, espero, y  deseo....que sea muy pronto...

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