En estos días en los que el color ocre va conquistando las copas de los árboles de bosques, parques y calles, las familias extremeñas salen a sus campos de olivos para recoger las aceitunas.
Esta operación de recogida se engloba en una palabra, el verdeo.
Gracias al olivo son muchas las personas que pueden ganar un jornal que permita llevar algo de esperanza a familias que dependen de los trabajos agrícolas para dar sustento a pequeños y mayores; quienes ven como sus miembros más lozanos, sean extremeños, como súbditos marroquíes, rumanos y de otras nacionalidades acompañan en la recogida a los extremeños que les han contratado.
![]() |
| Quizá, lo que empieza como un juego de niños, se convierta en un futuro, en el medio de vida, de algunos de ellos |
![]() |
| Vibrador mecánico enganchado a tractor. |
![]() |
| Descarga de la aceituna en puesto de recogida. |
![]() |
| Después de su árdua recogida, al agricultor le aguarda una paciente espera para descargar el fruto de su trabajo. |
Con este albarán, el abnegado labrador olivarero vuelve a su casa con la esperanza de poder cobrar su trabajo al mejor precio posible, pues estos hombres y mujeres dueños de explotaciones olivareras dependen del precio a capricho del mercado, y de la especulación que se haga con sus aceitunas; no conociendo, en algunos casos, a qué precio cobrarán el fruto de su trabajo aceitunero; y si lo cobran, porque en alguna ocasión no han recibido ningún euro por su ttrabajo; después de haber pagado religiosamente los gastos de explotación, tras el cuidado del olivo.
En definitiva, que a la hora de madrugar, el el obrero es el único que puede cobrar por su trabajo; quien en algunos casos, si recoge a mano las aceitunas, puede cobrar hasta 3.60€ por caja de veinte kilos de aceituna. ¡Eso sí, hay que ser muy mañoso para sacarse un buen jornal recogiendo aceitunas...!
![]() |
| Agricultor descargando cajas de aceituna en de recogida. Estas cajas son llenadas tras la recogida manual, o con brivador mecánico manejado por el obrero o agricultor especializado. |
Después que los agricultores y peones han abandonado en el ocaso del día los campos e instalaciones cooperativas y distintos puestos de recogida para descansar en sus hogares, son los camioneros quienes cogen el relevo del trabajo de la aceituna; la cual, es cargada en camiones de pequeño y gran tonelaje, sea a granel, como en distintas cajas o palots de plástico (sistema muy demandado en la actualidad, para transportar las aceitunas, que evita que la calidad del fruto no se vea mermado), así como en cisternas que portan las aceitunas en agua hasta las distintas fábricas.
![]() |
| Una vez los puestos de recogida tienen las cargas preparadas, los camiones son llamados para su carga y transporte de la aceituna a las distintas fábricas de conserva y aceite. |
![]() |
| Aceituna descargada para almazara. Su destino: ser transformada en aceite de oliva Virgen Extra. |
Sea en forma de aceite líquido virgen extra, como en la conserva del fruto, para ser degustado al natural, o utilizado en distintas versiones culinarias: en ensaladillas, pizzas o como "agente de bienvenida o relaciones públicas" por ser la aceituna, el presente con el que se obsequia al recién llegado a un hogar o bar de tapas; sin olvidar que son el recurso o la escusa con la que los restauradores entretienen a tu paladar, mientras la comanda es llevada a buen término en los fogones, tras tu elección, sea de carta o de menú de obrero, sin olvidar el carretero.
![]() |
| Tras un proceso mecánico, la aceituna es transformada en aceite, la cual, es depositada en depósito inox; donde espera su transporte en cisternas o el envasado en botella. |
![]() |
| Descarga de botes de conserva vacíos en planta de manufacturado de aceitunas. |
![]() |
| La aceituna extremeña en conserva, es cargada en contenedores que llegarán a cualquier parte del mundo. |
![]() |
| Este contenedor cargado con aceituna extremeña, será transbordado en Elvas (Portugal) al vagón ferroviario, que lo transportará al Puerto de Lisboa. Desde donde partirá vía marítima a Rusia. |
Nota: Relato dedicado a todas las personas, quienes gracias a su trabajo, permiten que el fruto del olivo se degustado en multitud de formatos por personas de todo el mundo; y en especial, a aquellas personas que han permitido que este camionero aficionado a la escritura pueda disponer de material gráfico para poder acompañar a este relato, que intenta aproximarse a la narración del trabajo de personas sencillas, quienes con una sonrisa y un excelente trato recibieron a este charro que ama el campo.
¡Mil gracias a tod@s, por vuestro trabajo!












No hay comentarios:
Publicar un comentario