Así es como he vestido yo, y quizás también usted, estimado lector, alguna vez en su vida, sin necesidad de ser un diablo.
![]() |
| EL MERCADILLO, ESE ESTILO QUE TANTO VISTE |
![]() |
| MERCADILLO DEL JUEVES EN LA PLAZA DE PEÑARANDA DE BRACAMONTE (SALAMANCA) |
![]() |
| AGENTES DE LA BENEMÉRITA EN SU PASEO DE CONTROL POR EL MERCADILLO DE AHIGAL(Cáceres) |
![]() |
| MERCADILLO DEL DOMINGO EN AHIGAL (CÁCERES). |
Muchas veces, menospreciamos el valor del producto por haber sido adquirido en el mercadillo, pero cuando se conoce la vida y maneras de quien lo vende, quizás la visión cambie.
Abel, es un salmantino maduro, que ronda la cincuentena de años, quien lleva toda la vida dedicándose a la venta ambulante. Cuando a sus quince años se puso a despachar tras una mesa de camping en la que mostraba su mercancía de calcetines, valorada en 9000 pts de la época, supo que su vida iba a estar supeditada al pregón de su mercancía en pueblos y ciudades aledañas a la capital del Tormes.
![]() |
| ABEL DESPACHANDO EN SU PUESTO INSTALADO EN PEÑARANDA DE BRACAMONTE (Salamanca). |
En una conversación improvisada, mientras montaba en la Plaza de Peñaranda de Bracamonte(Salamanca) su puesto de ropa, narraba que debe pagar al Ayuntamiento de la localidad salmantina, unos 700€ anuales para poder levantar su tienda cada Jueves. Y como a este Ayuntamiento, al resto en los que conforme su puesto metálico al aire libre. Pues también acude a los mercadillos de Salamanca, Ciudad Rodrigo, Madrigal de las Altas Torres y otros lugares en donde cuenta con su clientela particular de distintas edades.
Me contaba a eso de las 9.00 am, mientras las señoras despiertan a sus pequeños, les llevan a la escuela, él acude a la localidad en su furgoneta para que cuando la mañana completase su despereza, las doñas y señoritas, sus principales clientes, dispongan de una amplio muestrario textil donde adquirir sus galas, no se si mejores, pero de calidad, seguro. Pues Abel, reconoce que cuando acude a sus proveedores, sabe cómo distinguir el buen género para que sus clientas vuelvan a su puesto en semanas sucesivas.
![]() |
| MIENTRAS LA CIUDAD O PUEBLO SE DESPEREZA, LOS VENDEDORES AMBULANTES MONTAN SUS PUESTOS. |
Escuchar a Abel hablar de su profesión o trabajo, incita al interlocutor a indagar en preguntas varias dirigidas a este veterano mercader, que con una sonrisa pícara, reconoce que de pequeño hacía novillos para irse con su abuelo a vender en el mercadillo. Quien escribe, está acostumbrado a observar a distintas personas a hablar de sus respectivas profesiones, pero créame estimado lector, que ya les gustaría a muchos diplomados y licenciados, hablar de su profesión, como lo hace Abel de su trabajo como vendedor ambulante.
¡Cómo sus palabras denotaban que su profesión le corre por las venas..! Una profesión que se hereda de padres a hijos.
![]() |
| LOS AGENTES CON SU PRESENCIA APORTAN SEGURIDAD AL MERCADER Y AL VISITANTE. |
![]() |
| AGENTES LOCALES SOLICITAN LA AUTORIZACIÓN QUE ACREDITA AL VENDEDOR AMBULANTE. |








No hay comentarios:
Publicar un comentario