175) MACOTERA:
~DE PAÑEROS A TENDEROS~
Es lo que tiene el paso del tiempo, y en concreto, el cambio de siglo. Oficios que se conocían en el pasado de una manera, en la actualidad se le denominan de otra muy distinta.
 |
ANTONIO y GABRIEL. DESCENDIENTES DE
LOS PAÑEROS . AHORA SON TENDEROS. |
En los tiempos en los que nuestros antepasados sufrían los estragos infringidos por una guerra, nuestras abuelas y madres debían recurrir a la compra de paños para confeccionar las vestiduras de los miembros de su familia. Para ello recurrían a vendedores de distintos paños, conocidos como "pañeros". Familias dedicadas a la adquisición y venta de todo tipo de paños con los que vestir no sólo a los integrantes de las familias, sino también para confeccionar algunos elementos necesarios para el hogar. Para ello no dudaban en recorrer a aquellos caminos de nuestra España en carros enganchados a las caballerías para llegar a los lugares más recónditos de nuestro país donde ofrecer su mercancía a las señoras del hogar . No les importaba las inclemencias meteorológicas, ni la peligrosidad de aquellas rutas, sea por la falta de pavimentación, como de la posibilidad de ser asaltados por el camino en su dirimir diario.
 |
LOS MAYORES DE NUESTROS PUEBLOS VEN EN ESTOS
TENDEROS, LOS MEJORES ALIADOS PARA SUS COMPRAS. |
Herederos de los pañeros son Antonio (58) y Gabriel(50). Dos hermanos de Macotera(Salamanca). Descendientes de aquellos vendedores ambulantes que recorrieron la Comarca de Peñaranda de Bracamonte(Salamanca) ofreciendo sus paños a los moradores de los pueblos de aquellos tiempos de la posguerra. De hecho, a su familia se les conoce en su pueblo como "Los Pañeros".
Sin embargo, a ellos se les conoce como "Los tenderos de Macotera". Es lo que tiene la evolución en la mercancía que ofrecen allí a donde lleguen con su furgoneta.
En el pregón con el que arengan a los moradores de los pueblos en los que instalan su puesto, ya lo mencionan:
-"El coche de Macotera estará instalado por espació de esta mañana en la plaza de esta localidad. Pantalones, calcetines, camisas, edredones, alfombras y todo tipo de mantelería y paquetería para señora, cabellero y niño.."
 |
EL PREGÓN DEL TENDERO A BORDO
DE SU FURGONETA CONFORMA RECUERDOS. |
Pregón que enarbolan a través de un megafonía instalada en la furgoneta con la que recorren aquellos términos municipales en los que con el paso de los años han establecido una clientela asidua. Su itinerario semanal o calendario lectivo, es el siguiente:
•LUNES :
+Madrigal de la Altas Torres.
•MARTES :
+ Mañana:Flores de Ávila y Rasueros
+Tarde: Poveda de las Cintas y Zorita
•MIÉRCOLES:
+Mañana: Paradinas y Ragama
+ Tarde: Horcajo
•JUEVES:
+Mañana: Pedraza y Gajates
+Este día también lo dedican a visitar a sus proveedores.
•VIERNES:
+Cantalpino y Aldeseca
•SÁBADO:
+ Cantaracillo y Tordillos.
*El itinerario de su venta lo alternan cada quince días. Excepto el del Lunes que es asiduo por ser el Mercadillo de Madrigal.
La cantinela que da forma al pregón enarbolado por el mayor de los hermanos tenderos ha prevalecido desde hace cuarenta años en la memoria de los habitantes de los pueblos visitados por estos mercaderes modernos. Muchos han sido los paisanos que tras su trasnoche intempestivo, han maldecido la arenga mercantil de Antonio. Palabras con tonalidad grave, quizás por influencia de la nicotina de los cigarrillos "degustados" por Antonio en sus viajes y esperas a pie de puesto; que suponían la vuelta de los mundos de Morfeo, de aquellos que creían que su sueño no iba a ser desvelado, sobre todo las mañanas de Sábado, en la que la mayoría de los mortales intenta cobrar los intereses debidos, y acumulados a su piltra en sus madrugadas lectivas a lo largo de la semana.
 |
NO ES MUY COMÚN . PERO ALGÚN HOMBRE
SE DEJA VER ANTE EL PUESTO DEL TENDERO. |
Seguro que los oídos de estos tenderos les han zumbado, por convertirse en "gallos" de calle, que no de corral. Porque un detalle está claro, en mi pueblo y quizás en el suyo, pocos gallos quedan ya en los corrales para amenizar nuestro despertar. Sin embargo, la sonatina de los "Tenderos de Macotera" bien que retumba en nuestros hogares una vez que las mujeres de nuestra vida, sea abuelas, madres o esposas han abierto alguna ventana o puerta para airear las dependencias del hogar. Facilitando con ese gesto, que la llegada de los tenderos al pueblo se haga presente hasta el último huésped del hogar por muy remolones que algunos se consideren.
Hace unos días tuve la suerte de coincidir con Antonio y Gabriel en la plaza de Cantaracillo. Habían situado parte de su mercancía en la sombra para evitar los primeros rayos del Sol de una mañana estival que se presuponía que iba a ser calurosa.
 |
LOS CHASCARRILLOS ENTRE MUJERES
SON MUY COMUNES ANTE EL PUESTO. |
El paso del tiempo ha dejado su impronta en nuestro físico. Han pasado ya muchos años desde que en Octubre de 1976, Antonio obtuviese su permiso de conducir. Hecho que le permitió empezar a recorrer aquellos caminos que tanto patearon sus padres y abuelos. A diferencia con sus ancestros, Antonio y su hermano, lo hicieron conduciendo por infraestructuras más seguras y asfaltadas, a bordo de una furgoneta blanca, marca Ebro; heredada de su padre y que con los años de servicio fue reemplazada por una más alta de la marca Nissan; la cual a su vez, también jubilaron por la actual. Furgoneta también nipona, pero ya más recogida en su espacio y que esperan sea su última compañera de fatigas. Por lo menos para Antonio, quien ya vislumbra la ansiada jubilación.
Al igual que el paso del tiempo se ha manifestado en forma de canas en mi persona, al pequeño de los "Tenderos de Macotera" el dirimir de los años también han mancillado su rostro; de finos rasgos en aquéllos años de su juventud, y que tanto llamaron la atención de algunas mozas en los tiempos de Naranjito, ahora su frente, ya presenta sus entradas; y las gafas que engalanan su mirada, justifican que el paso de los años no perdona a nadie.
 |
CABRIEL ANTE SU PUESTO DE ROPA EN LA PLAZA
DE CANTARACILLO . |
Bien que le vendrán, no sólo para poder disfrutar de sus lecturas a pie de puesto, sino también para leer las minúsculas etiquetas de las prendas requeridas por su clientela. En su mayoría, mujeres que han adquirido durante años, si no trapos de cocina, sí algún mono o funda de trabajo para los "hombres" de su casa; y sin olvidar, las cortinas para hacer frente a las empachosas moscas; las cuales, ha falta de bichos en los corrales abandonados por el desuso, no dejan hacer la vida tranquila a quien habita en la actualidad en las casas aledañas a donde hubo gallinero, pocilgas y vaquerías.
Como también Antonio y Cabriel habrán despachado a muchas mujeres aquellas primeras cortinas que vistiesen su hogar. Las mismas que confirieron la intimidad necesaria para las moradas, hoy huérfanas, de aquellas proles que tanto crecieron y se vistieron al amparo del pregón de estos dos tenderos.
 |
EN LA MISMA PLAZA SE HACE LA PRUEBA
DEL ARTÍCULO DESEADO . |
Oficio el suyo condenado por la proliferación de los bazares chinos. Competencia contra la que nada pueden hacer los tenderos modernos, aún aprovisionándose en los mismos centros logísticos que ellos, y que todos bien situamos en las grandes ciudades de nuestro país. No creo que en el bazar chino de su barrio, le den tanta facilidad a la hora de su compra como lo han hecho Antonio y Gabriel a lo largo de su larga vida laboral a pie de puesto. Quienes sin pretenderlo, se han convertido siempre en los mejores aliados de los mayores de nuestros pueblos. Quienes ven como estos tenderos se deshacen en atenciones para con ellos. Facilitando la compra de aquellas prendas y cumpliendo la palabra dada, de que si no disponen de la talla que buscan, en su próxima visita lo tendrán, tras anotarlo en su particular libro de notas. Un trozo de cartón que antes había servido para envolver una prenda recién extraída de su embalaje original para ser mostrada a su cliente.
 |
VARIAS GENERACIONES DE MUJERES
HAN SIDO ATENDIDAS POR ESTOS DOS TENDEROS . |
De momento, el cobro por tarjeta o móvil no ha llegado al puesto del "Tendero de Macotera" instalado en su plaza. Por muy mucho, que algunas mujeres extraigan de sus amplios bolsas o monederos su smartphone antes que las monedas o billetes albergados en su fondo. Como pude ver observar mientras estuve a pie de puesto recogiendo datos y anécdotas para elaborar este relato. Su caja registradora es un bote metálico que me recuerda al que envasan ciertas galletas de café o té, y que seguro que usted habrá asaltado alguna vez en su vida cuando la glotonería le ha doblegado, o quien sabe, mientras se encuentre leyendo estas líneas.
 |
VENTAJA DE SER CLIENTE DEL TENDERO:
PUEDE ACUDIR A EL CON SU MASCOTA |
La coincidencia caprichosa con estos dos hermanos, ha sido la causante de que estas líneas hayan sido escritas con el apoyo gráfico que acompaña este relato. En el que se puede observar a tenderos y clientas que han coexistido durante 40 años. Donde antes hubo juventud y lozanía, ahora ya existen rasgos característicos que evidencian el paso de una vida. Arrugas y achaques de la edad, que no perdona a nadie, pero forjadora de unos recuerdos que prevalecerán inalterables, mientras la presencia de los tenderos permanezca en la plaza de nuestro pueblo...
¡GRACIAS TENDEROS POR VUESTRA
DEDICACIÓN Y TRABAJO AL SERVICIO DE LAS FAMILIAS DE NUESTRA COMARCA..!
No hay comentarios:
Publicar un comentario